
Así dice el SEÑOR: Hagan en este valle muchas zanjas. No verán viento, ni verán lluvias; sin embargo ese valle se llenará de agua, 2 Reyes 3:17
Dios no promete indicios de lluvia, ¡pero ordena hacer muchas zanjas! Este es un llamado a confiar en la Palabra de Dios, a caminar por fe, no por vista. Para el pensamiento humano era imposible, pero para Dios nada es difícil. Sin señal alguna, desde fuentes invisibles y aparentemente imposibles, las inundaciones llegaron durante toda la noche; y cuando amaneció, aquellas zanjas estaban inundadas con aguas cristalinas, que reflejaban los rayos del sol matutino desde las colinas de Edom.
Nuestra incredulidad siempre busca alguna señal externa. La Fe de muchos requiere sensacionalismo y no se convencen de su autenticidad sin señales; pero el mayor triunfo de la Fe es permanecer en silencio y reconocer que Él es Dios. La gran victoria de la Fe consiste en estar frente al Mar Rojo y oír al SEÑOR decir: «No teman; estén firmes y vean la salvación que el Señor hará». Al avanzar sin haber señal alguna, al dar el primer paso en sus aguas, avanzaremos y veremos como el mar se divide y el camino se abre en medio de las aguas.
Si hemos presenciado las obras milagrosas de Dios en algún caso maravilloso de sanidad o en alguna liberación providencial extraordinaria, estoy seguro de que lo que más nos ha impresionado ha sido la tranquilidad con la que todo se realizó, la ausencia de todo lo espectacular y sensacional, y la absoluta sensación de vacío que nos invadió al estar en presencia de este Dios todopoderoso y sentir lo fácil que le resultó hacerlo todo sin el más mínimo esfuerzo, ni la más mínima ayuda de nuestra parte.
La Fe no consiste en cuestionar, sino en obedecer. Se construyeron zanjas y el agua fluía a raudales desde una fuente sobrenatural. ¡Qué lección para nuestra Fe! Si anhelas una bendición espiritual, abre las zanjas y Dios las llenará. Dios abrirá puertas, y esto, ocurrirá en los lugares más inesperados y de las maneras más insospechadas. ¡Oh, SEÑOR danos esa fe que puede actuar por fe y no por vista, esa fe que espera que tú obres aunque no veamos viento ni lluvia! -AB Simpson