FEBRERO 19

"El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que se nos ha dado". Romanos 5:5


Cuando el Espíritu Santo viene, hace arder nuestros corazones con el amor de Jesucristo. El fuego celestial del cielo siempre ha sido un extraño sobre la tierra. Pocos son los que han sentido su calor. Es algo que pone vigor y ligereza en el alma. El celo es al alma lo que las alas a los pájaros o el viento a las velas. Es valor para el soldado y temple para el caballo. Tiene muchas falsificaciones y fuegos extraños que son una abominación a Dios, aborrecibles para los hombres, y peligrosos para los Nadab y Abiú que juegan con ellos. Lev.10:10

El verdadero celo, fervor, amor es ferviente en el Espíritu, no en lo externo. El amor es guiado por la Palabra, y no por la propia imaginación. Recibe alabanza de Dios, y no de los hombres porque no lo mueve el egoísmo ni la vanagloria sino el amor. El valor de un hombre así no puede expresarse con la lengua de los hombres o los ángeles. El amor a Dios salta por encima de todos los obstáculos tal y como el fuego pasa de una casa a otra. Ante este fuego caen todos los enemigos de Dios. Pedro era como un hombre de fuego andando en medio de rastrojos.

Las dificultades no son sino piedras de afilar que fortalecen el amor. El perezoso dice "hay un león en el camino", Prov.21:13, pero un David saldrá y se encontrará con él. Si le hablas a Nehemías de Sanbalat, te contesta "¿Un hombre como yo ha de huir?" Neh.6:11. Dile a Caleb que hay gigantes en la tierra, y dirá: "¡Subamos y tomemos posesión" Num.13:30. Deja que Agabo ate a Pablo y le diga que le esperan ataduras, y Pablo dirá: "estoy dispuesto no solo a ser atado, mas aun a morir"Hec.21:13 El verdadero amor a Dios pasará a través del fuego y dirá a los consejeros carnales y a los enemigos amistosos: "¡Apartate de mí Satanás!" Mat.16:23 El amor es tan fuerte como la muerte, Cant.8:6 y tan ardiente como las brasas de enebro.

¡Qué honrosas recompensas confiere Dios por el amor! El diablo y el mundo lo odian. Donde hay verdadero amor, habrá oposición. Cristo nos llama y nos insta a él. "Amarás al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.Este es el primero y grande mandamiento.Mat.22:36-40. El verdadero amor no se desvanecerá. Es perpetuo 1 Cor.13:8. ¡El que tiene oídos para oír, que ame a Dios sobre todas las cosas!. -Samuel Ward

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