
Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan» Salmo 119:2
Sí, son doblemente felices aquellos que atesoran los testimonios del SEÑOR: en lo cual se implica que escudriñan las Escrituras, que llegan a comprenderlas, que las aman y que luego las practican. Debemos guardar con sumo cuidado la palabra de Dios, porque son sus testimonios; guardarlos como un centinela guarda la casa de su amo, como un administrador administra los bienes de su señor, como un pastor cuida el rebaño de su empleador.
Tendremos que rendir cuentas, porque se nos ha confiado el Evangelio, y ¡ay de nosotros si somos hallados infieles! No podemos librar la buena batalla ni terminar la carrera si no mantenemos la fe. Para esto, el SEÑOR debe guardarnos: solo aquellos que son guardados por el poder de Dios para la salvación podrán guardar sus testimonios. ¡Qué bienaventuranza se evidencia y se testifica, pues, en una fe cuidadosa en la palabra de Dios y en una obediencia continua a ella! Dios los ha bendecido, los está bendiciendo y los bendecirá para siempre.- C.Spurgeon
«Bienaventurados ellos, su pueblo, sus redimidos, que guardan sus testimonios y que lo buscan (a Jesús) con todo su corazón». Toda la analogía de las Escrituras es en este sentido, los hombres serán bendecidos en Él: «Bendito sea el Dios y Padre de nuestro SEÑOR Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo» Efesios 1:3 .
¡Oh! ¡Cuántos buscan en vano, sin otra razón que no sea que no lo buscan con todo su corazón! El creyente fiel lleva todo su corazón, al SEÑOR: «Cuando dijiste: “Busca mi rostro”, mi corazón te respondió: “Tu rostro, SEÑOR, buscaré” Salmo 27:8. Porque ha encontrado su camino a Dios por la fe en Jesús. Todo su corazón está comprometido a conocer y amarle cada vez más. Solo así se disfruta de la bendición y se cumple la promesa: «Me buscarán y me hallarán cuando me busquen de todo corazón» Jeremías 29:13. ¡Ay! ¡Que te busque sin distracción; con esfuerzo del corazón! ¡Oh! Que busque tu fortaleza para poder buscar tu rostro.- Charles Bridges
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