
….Tú, sígueme Juan 21:9
Es decir, sigue mi ejemplo. Imita mi conducta, camina como yo caminé. «El que dice que permanece en Él, debe andar como Él anduvo» 1 Juan 2:6. Jesús es la ley viviente de Dios. Sus preceptos del evangelio caminan delante de nosotros y nos hablan.
Pero si sigo a Cristo, ¿dónde me llevará? Te llevará al Jordán para confesarle, al desierto para ser tentado junto con Él, a la casa de oración para adorar con su pueblo, a los enfermos, a los pobres a los entristecidos para trabajar por Él, a un retiro secreto para tener comunión con Él, al mundo para ser perseguido por su causa, a la cruz para crucificar al viejo hombre con sus pasiones y deseos y, finalmente, a la gloria, para ser uno por siempre con Él.
Si sigues a Jesús, los cristianos de apariencia y solo fachada no disfrutarán tu compañía. El mundo no admitirá tu camino ni Satanás te permitirá ir por ahí tranquilamente. Si quieres seguir a Jesús, tu corazón debe ser renovado, tus corrupciones sometidas, tus motivos purificados y debes convertirte en una nueva criatura. Si Jesús te guía, estarás seguro. Si captas su espíritu, imitas su vida y lo mantienes a la vista, estarás lleno de paz, serás útil y feliz. ¡Oh, imita a Jesús! su amoroso espíritu, su vida santa: y su entrega hasta el final! – James Smith.