¡El resultado de nuestra Fe, Nuestra Salvación!

Obteniendo, como resultado de su fe, la salvación de sus almas. 1 Pedro 1:9

¡Qué fin más glorioso y bendito! ¡Qué premio y qué victoria a ganar! ¡Qué corona para consumar todo lo que la Fe ha creído, la esperanza ha añorado o el amor ha abrazado! Sean cuales sean las dudas, los temores que hayan asaltado la mente, las tentaciones que han angustiado el alma, aflicciones y dolorosas pruebas, pesadas culpas y dura esclavitud que nos han hundido a veces tan bajo que pareciera que nunca saldremos de ellas. Esa Fe, que es un regalo y obra de Dios, sobrevivió a través de todo y hay un bendito final: ¡La salvación de nuestras almas! ¡Qué maravilla! ¡Qué regalo y qué milagro de la gracia divina!

Piensa de qué te salva y para qué te salva. Ni lo uno ni lo otro podemos conocerlo a este lado de la eternidad. Puedes tener destellos del infierno y vistazos del cielo. Podemos tener una prueba pequeña de la ira venidera o de la gloria que será revelada. Pero solo es pequeña. La ira de Dios, los horrores de una conciencia culpable, los terrores de la desesperación, el caer en manos de Él, que es fuego consumidor, puede sentirse o temerse en cierta medida.

Pero nunca lo hemos conocido, porque nuestra naturaleza no podría soportar la terrible y plena extensión de esas aterradoras realidades. Del mismo modo podemos tener vistazos, destellos, primicias y pruebas anticipadas de la gloria que será revelada, pero nunca la hemos disfrutado porque nuestra naturaleza no podría soportar lo que los santos en gloria disfrutan en la presencia inmediata de Dios. -JC Philpot

Si has creído en Jesús, ya la tienes; has recibido una salvación presente e inmediata, aunque su plena «revelación» sea en el futuro. Hay quienes no lo entienden ni se dan cuenta, y se pierden la alegría de nuestra santa creencia. Siempre esperan ser salvados más adelante; pero quienes están en Cristo Jesús por una Fe viva y personal reciben aquí y ahora el fruto de su Fe: ¡La salvación de sus almas! -C.Spurgeon

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